LA ACTITUD MENTAL POSITIVA 3

3ª Regla: Mejorar nuestra manera de saludar a las demás personas.

Uno de los factores más importantes a la hora de relacionarnos con las demás personas, ya sean familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, o personas que acabamos de conocer, lo que marcará en gran medida los sentimientos  de los demás hacia nosotros es; “la manera en que saludamos”. El saludo, es un hecho cotidiano al que  muy poca gente presta atención, pero  tener la habilidad de dominarlo es un factor muy importante a la hora de crear buenas relaciones positivas.

¿No se dice que la primera impresión es la que cuenta? Por encima incluso de cómo  vayamos vestidos,     el saludo, es sin ningún lugar a dudas, lo que le dice a la persona con la que nos encontramos, cual es nuestro estado de ánimo y nuestra  actitud. Esta primera impresión sienta las bases para el resto de la relación con las demás personas.

Cuando nos cruzamos con alguien por la calle, solemos saludar con un simple “hola” y recibimos el mismo hola. E incluso a veces simplemente lo hacemos con un leve gesto de levantar las cejas a modo de saludo. Este tipo de saludo es de mera cortesía y no crea ninguna empatía entre nosotros.  El saludo es una magnífica  oportunidad para impactar positivamente en la vida de de los demás y dejar  un buen recuerdo. No es necesario pararse a charlar, pero saludar adecuadamente es imprescindible.

Son muchas y dispares las formas de saludar  dependiendo de la cultura y el lugar. Pero centrándonos en nuestro entorno, la forma más habitual de saludar es, con un apretón de manos. Y como he dicho, debe ser un “apretón” firme pero sin aplastar la mano del otro. La mano fofa o coger solo los dedos, denota falta de interés, timidez o desconfianza y deja una pobre impresión.

Si hay confianza, saludar con un abrazo demuestra gran admiración y crea un mayor vínculo. Abrazar da a entender que valoras a esa persona. Esta debería ser la única manera de saludar entre familiares directos; padres, hijos y hermanos, pues demuestra que son las personas más importantes de nuestra vida

A todo el mundo le gusta recibir un buen trato, y la mejor que podemos hacer para   recibirlo, es darlo. La persona que es positiva, nada más hacer contacto visual con alguien conocido, mantiene su mirada y se acerca con confianza, ofreciendo una gran sonrisa, y además del consabido “hola”, añade con gran entusiasmo; “buenos días, ¿Cómo estás?” Lamentablemente, las respuestas más habituales que nos encontramos en estos momentos de incertidumbre económica, suelen ser negativas, dejando entrever un bajo estado de ánimo y pesimismo como consecuencia de la  situación que atravesamos. Pero nosotros no debemos  dejarnos influir de esa desmotivación  y trataremos por todos los medios de aportar buenas noticias que eleven aunque solo sea un poco la moral de esa persona. Me vienen a la mente unas palabras que dijo La Madre Teresa de Calcuta; no permitir que ninguna persona con la que nos encontremos, se aleje de nuestro lado sin que se sienta un poco mejor y más feliz.

Como podréis ver, la manera en que saludamos a los demás, es sumamente importante, tanto para el que lo da, como para el que lo recibe y si no lo hacemos mejor, no es porque no queramos o no sepamos, es por culpa de esos malos hábitos que inconscientemente vamos adquiriendo como consecuencia de no tener una buena actitud positiva, y “si” me repito con los hábitos por ellos moldean nuestra manera de ser.

Todas las reglas de La Actitud Mental Positiva están diseñadas para cambiar esos malos hábitos que nos impiden avanzar en la carrera de la vida, y todos nosotros podemos elegir cambiarlos, o quedarnos con los que tenemos.

La próxima vez que te cruces con alguien, tú eliges, puedes saludar con un escueto “hola” o impactar positivamente en esa persona con una gran sonrisa y un entusiasta “buenos días” y cuando te despidas, que mejor que desearle un; “que pases un gran día”.

LA ACTITUD MENTAL POSITIVA 2

LA ACTITUD MENTAL POSITIVA

2ª Regla: No quejarse del clima.

¿Recuerdas que en el artículo anterior, hablamos de la importancia que tiene levantarse de la cama al primer timbre del despertador y motivarse para iniciar una nueva jornada de trabajo? Si seguiste esa 1ª regla, seguro que a estas alturas ya te levantas de la cama con ánimos de empezar un nuevo día. Pero resulta qué cuando sales la calle, perfectamente avituallado de buena actitud positiva, te encuentras que está cayendo “el diluvio universal”, y lo primero que te pasa por la cabeza es; “vaya día de perros que hace, mejor si me hubiera quedado en la cama”.

El clima, no tiene que ser un factor determinante  para el desarrollo de nuestras actividades, pero si nos fijamos en como hablamos de él cuando no es de nuestro agrado, nos damos cuenta de que dejamos que nos influya negativamente. Cuando pensamos en un día lluvioso como; “un día perros”, inconscientemente, este pensamiento negativo produce una brecha mental entre nosotros y los planes que teníamos para ese día. Brecha que vamos ensanchando con cada persona que hablamos a lo largo del día con los típicos comentarios negativos como; “no ha llovido en todo el año y tenía que llover ahora” a lo que responden; “nunca llueve a gusto de todos”, frases que no hacen otra cosa  que mermar un poco más, la ya escasa  motivación positiva que nos quedaba.

Imagínate que has planeado una salida al campo  con la familia, llevas la comida, la bebida, el perro y hasta a la abuela. Y cuando ya está todo montado y listo, aparecen como salidas de la nada, esas nubes negras que no presagian nada bueno, y como era de esperar empieza a llover. Entonces vienen las carreras para recogerlo todo antes de que se moje y lo hacemos entre maldiciones acordándonos de la familia del que inventó la lluvia, y de esta manera dejamos que la situación nos domine.

Y qué decir de estas bodas  que se celebran al aire libre. Si se pusiera a llover ¿Qué sentido tendría arruinar uno de los mejores días en nuestra vida?

Por eso es tan importante aprender y desarrollar un buena Actitud Mental Positiva, porque las cosas no siempre salen tal y como las habíamos planeado.

No debemos permitir que algo sobre lo que no tenemos ningún control como es el clima, afecte a nuestra actitud y nos impida cumplir con nuestro trabajo u obligaciones para ese día. Ya sea que llueva, haga un aire de mil demonios o un calor sofocante, todos esos fenómenos atmosféricos son absolutamente necesarios para la vida en este planeta. Piensa en lo importante que es el agua de la lluvia, nuestro más valioso elemento, que riega los campos, abastece los acuíferos y los pantanos. Incluso un tórrido día de sol veraniego tiene sus beneficios, ya que gracias él las plantas hacen la fotosíntesis y nos procuran el oxigeno que respiramos.

Todos los fenómenos climáticos tienen su razón de ser. Los cambios estacionales nos ofrecen esa maravillosa diversidad de paisajes cambiantes, esos bosques verdes y llenos de vida después de las lluvias y cómo cambian a colores  granates y pardos en otoño, la embriagadora majestuosidad de los desiertos y los páramos helados de los polos. Si no fuera por lo cambiante del clima, no podríamos disfrutar de esos fantásticos tesoros.

LA ACTITUD MENTAL POSITIVA 1

1ª Regla: Cambiar la manera de levantarnos de la cama.

¿Qué es lo primero que te pasa por la cabeza cuando suena el despertador? ¿Cómo te levantas de la cama? ¿Y con qué ánimo te preparas para iniciar una nueva jornada?

Estos tres pequeños detalles en los primeros minutos del día, y sin ninguna importancia aparente, son en gran medida los responsables de la calidad del día que vamos a tener.

No sé si también te pasará a ti, pero ¿Te has fijado que cuando suena el despertador es cuando más a gustito se está en la cama? Estamos en la posición más cómoda y la temperatura entre las sábanas es perfecta. ¿Y qué es lo que hacemos en ese momento? Pues lo más humano, sacamos la mano y le damos al botón de cinco minutos más y seguimos durmiendo. Lo malo es que esos cinco minutos se nos pasan en un instante; “no puede ser, ¡ya!, va, cinco minutos más”. Y volvemos a darle al botón de cinco minutos más.

Pero en nuestra mente empezamos a imaginarnos que llegamos tarde, “y no sería la primera vez”. Nos pasan imágenes mentales de nuestro jefe señalándose el reloj y metiéndonos un paquete, o de los clientes esperándonos impacientes. Pero decimos que con una lavada de cara rápida y sin desayunar, llegaremos a tiempo. Sin embargo, a pesar de este cacao mental, de todas maneras nos tendremos que levantar, y no nos va a costar menos salir de entre las sábanas que cuando sonó el primer timbre. Tendremos que salir a toda prisa para no llegar tarde, meternos en el tráfico que es en hora punta y maldecimos al de delante porque no corre más, este a su vez también maldice al que va delante suyo, pues él también la dio al “botón de cinco minutos más”.

Y así es como iniciamos cada jornada, la mayoría de nosotros, malhumorados y estresados, deseando que el día pase rápido para volver a casa. Pero peor todavía, es que la única motivación para que salgamos de la cama, sea la de evitar el sufrimiento de enfrentarnos al jefe si llegamos tarde, porque este comportamiento, inconscientemente nos influye en la mayoría de las cosas importantes de nuestra vida, y solo actuamos sobre ellas cuando las imágenes de dolor por las consecuencias de no hacerlo, nos obligan a reaccionar. La manera de levantarnos, no solo afecta al resto de nuestro día, sino que poco a poco llega a influir también en nuestra vida.

¿Por qué actuamos así? Esto, solo es consecuencia de un mal hábito, que podemos cambiar por otro positivo. ¿Acaso no animamos a nuestros hijos a que se levanten pronto para ir al colegio? ¿Y crees que ellos quieren ir? Por supuesto que no quieren ir al colegio, pero a pesar de todo les insistimos de que tienen que hacerlo porque es bueno para ellos, para su futuro. Pues contigo tienes que hacer igual. Anímate a ti mismo. Te propongo que a partir de mañana, cuando suene el despertador lo pares definitivamente, (sin darle al botón de los cinco minutos más), y digas; “hoy va ser el mejor día de mi vida y lo voy a aprovechar al máximo, porque si dejo pasar este día, no volverá jamás”. Cuando estés en el baño y te veas es el espejo, no te mires con los ojos de la cara, sino con los de la mente y vete a ti mismo como te gustaría ser, que es como realmente eres. No te mires las arrugas ni las canas pensando que te estás haciendo viejo, estos no son síntomas de vejez, sino de experiencia. Alégrate de ser quien eres, ríete de ti, o contigo y haz gestos graciosos, ”auto motívate”

De esta manera comenzamos tomando nosotros el control de cómo va a ser nuestro día, en vez de que sea el día quien nos controle a nosotros.

Puede que a muchos, esta primera regla les parezca “poco seria”, e incluso una “tontería” que no sirve de nada, pero la verdad es que desarrollar una actitud positiva no es más que ser conscientes de esos “pequeños malos hábitos” que todos tenemos y que nos impiden tener una vida más próspera y feliz, pero que podemos cambiar, poco a poco, paso a paso. La vida es larga si la vivimos acorde a los principios universales de convivencia. Y es que nuestro mayor derecho como seres humanos y  nuestra única y verdadera obligación en la vida, no es otra cosa que ser feliz.

LA ACTITUD MENTAL POSITIVA intro

INTRODUCCIÓN

Si le preguntásemos a cualquier persona normal, si es positiva o negativa, seguro que respondería que es positiva, pero si nos fijásemos después en su comportamiento ante una situación imprevista, veríamos que al igual que la gran mayoría, ante cualquier adversidad se pondrá de mal humor y culpará a otros de su mala suerte.
¿Te consideras una persona positiva? Si no estás seguro contéstate a estas preguntas.

¿Cuándo suena el despertador, te levantas enseguida?
¿Piensas que será un gran día a pesar del tiempo que haga?
¿Saludas a los demás con un fuerte apretón de manos y siempre con una sonrisa?
¿Cuándo hablas con conocidos, destacas las cosas buenas del día?
¿Ante un gran reto, te dices a ti mismo que eres capaz y que puedes hacerlo?
¿Eres analítico con toda la información que te llega de distintas fuentes a lo largo del día?
¿Tienes metas y objetivos claros que cumplir para tu futuro y bienestar?
¿Te enorgulleces de todos tus logros?
¿Sientes emoción cuando contemplas un hermoso paisaje y ante las maravillas del universo?
¿Tienes grandes expectativas en tus actividades diarias?

Si tus respuestas son afirmativas ¡enhorabuena!, perteneces a esa escasa minoría de personas que saben lo que quieren y están dispuestas a hacer lo necesario para conseguirlo. Pero si algunas han sido negativas, quédate con nosotros y descubre lo que La Actitud Mental Positiva podrá hacer por ti.

La gran mayoría de las personas de éxito, tienen una cosa en común, su actitud. Desarrollar una actitud mental positiva es fundamental para alcanzar el éxito y triunfar en la vida, y no me refiero al éxito solo con tener una abultada cuenta bancaria o vestir ropa cara, me refiero más al éxito general en todos los aspectos de la vida, tanto personal, social, espiritual y por supuesto económica. Sin embargo, no prestamos atención a nuestra actitud, y permitimos que sucesos e influencias externas, tomen el control de nuestra mente y nuestra vida.
Pero, ¿Qué es La Actitud Mental Positiva? Es la manera correcta con que enfrentamos aquellas situaciones imprevistas que nos encontramos en la vida. Es tener poder sobre uno mismo para que acciones fuera de nuestro control, no determinen nuestro comportamiento. La manera de actuar ante esas situaciones, dice mucho de la clase de personas que somos y de los logros que consigamos en la carrera de la vida. La diferencia entre lograr lo que queremos o no, entre el éxito y el fracaso, radica en la actitud que tomamos ante las situaciones que la vida pone frente a nosotros. Y si buscas otra alternativa, verás que esta es la mejor de todas.

Tener éxito, triunfar, ser feliz y respetado, no es un privilegio de unos pocos elegidos, no es un don con el que unos nacen y otros no. Pero todavía hay quien cree que esa actitud positiva para alcanzar el éxito, es algo reservado para unas pocas personas especiales. Nada más lejos de la realidad, la AMP es algo que está al alcance de todo el mundo y se puede aprender y desarrollar.

Pero tener una AMP no quiere decir que no existan problemas, días malos o imprevistos que arruinen todos nuestros planes, pero si hará que esas situaciones sobre las que no podemos hacer nada, controlen nuestro estado anímico y nos priven de elegir actuar positivamente. Como dice el refrán; “no hay mal que por bien no venga”. La decisión es sencilla, o eliges concentrarte en el lado bueno de las cosas e intentar sacar provecho, o te centras en los obstáculos que no te conducirán a nada. Estas son las dos únicas opciones, y dependiendo de la manera que elijas responder, hará que pases por encima de esas adversidades, o te dejes aplastar por ellas

Nuestra actitud, le dice al mundo la persona que somos, y cuando cambiamos a mejor, todo a nuestro alrededor, de manera incuestionable se vuelve mejor. Una gran actitud, produce grandes resultados.

En El Rincón Positivo, solo pretendemos proveerte con ciertas ideas para desarrollar una AMP, que te permitirá ver y obtener lo mejor de la vida. Son 10 reglas muy sencillas, pero que necesitan de cierta dosis de voluntad, y perseverancia. Es crear nuevos hábitos positivos que reemplacen a los viejos. Si practicas cada una de estas reglas por dos semanas, que es el tiempo entre cada publicación, irás creando un nuevos hábitos que se quedarán contigo para siempre y te permitirán alcanzar tus más grandes sueños.

Pepe Múgica-Presidente de Uruguay

Pepe Múgica-Presidente de Uruguay
En estos tiempos de oscuridad, donde los políticos y banqueros corruptos campan a su antojo, haciendo de la crisis su mayor activo para enriquecerse, y donde las familias promedio hacen encaje de bolillos para poder poner sobre la mesa un plato de comida caliente, yo te digo que hay una luz. Hay una luz tenue pero viva de un gobernante, José Mújica (Pepe) un político al servicio del pueblo “en vez de pueblos serviciales a sus políticos” un hombre humilde capaz de renunciar al 85% de su sueldo para beneficencia y capaz como ningún otro de subir al estrado y decirle al mundo lo equivocado que está, y que la solución es compromiso de nosotros mismos, ayudando al vecino en vez de envidiarlo y ofreciendo la mano en vez del puño. Comparte este vídeo para que llegue a todas las personas que piensan que entre todos podemos construir un mundo mejor.

Conferncia de Stebe Jobs en la universidad de Stanford

apple luto steve jobs

Steve Jobs una de las mentes mas creativas, su legado.

La personalidad de Steve Jobs la definieron como “emocionalmente inestable y excesivamente errátil”

Aun así es una gran inspiración para todos los Emprendedores dejandonos grandes enseñanzas como su celebre discurso en la Universidad de Standford en el 2005 donde Steve Jobs nos cuenta 3 interesantes e imperdibles historias, una de ellas relacionada con la muerte.
Debajo del video encontrarás la transcripción del discurso. Recomiendo que lo imprimas y lo leas una y otra vez.

Gracias.
Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestro comienzo en una de las mejores universidades del mundo. La verdad sea dicha, yo nunca me gradué.
A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria.
Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.
La primera historia versa sobre “conectar los puntos”.
Dejé la Universidad de Reed tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo. Entonces, ¿por qué lo dejé?
Comenzó antes de que yo naciera.
Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer.
Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña.
Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a medianoche preguntando:
“Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?”
“Por supuesto”, dijeron ellos.
Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, los estaba gastando en mi matrícula.
Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo.
Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien.
En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado.
En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a meterme en las que parecían interesantes. No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna.
Me encantaba.
Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.
Os daré un ejemplo.
En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano.
Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía.
Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía.
Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante. Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo eso volvió a mí.
Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen.
Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.
Lo diré otra vez: no puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea.
Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.
Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.
Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados.
Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30.
Y me despidieron.
¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado?
Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a ser distinta y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte.
Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria.
Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador.
Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dado de lado a la anterior generación de emprendedores, que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de HP] y Bob Noyce [Intel], e intenté disculparme por haberlo fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley].
Pero algo comenzó a abrirse paso en mí — aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.
No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.
Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida. Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa.
Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.
Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.
El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando.
No os conforméis.
Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis.
No os conforméis.
Mi tercera historia es sobre la muerte.
Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.
Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida.
Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.
Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.
Hace casi un año me diagnosticaron cáncer.
Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir.
Significa intentar decirle a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.
Viví todo un día con ese diagnóstico.
Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía.
Me operaron, y ahora estoy bien. Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:
Nadie quiere morir.
Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.
Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro.
No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros.
No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior.
Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición.
De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser.
Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google, era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos. Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número.
Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad.
En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si sois aventureros. Bajo ella estaban las palabras:
“Sigue hambriento. Sigue alocado”.
Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado.
Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso a vosotros.
Seguid hambrientos. Seguid alocados.
Muchísimas gracias a todos.
Y como olvidar uno de los mejores comerciales de Apple: “Piensa Diferente”
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Muchas gracias por todo Steve Jobs.